lunes, 26 de mayo de 2008

Cardiografía: el palpitar de un eterno Juan


Ya pasaron 20 años desde que Rafael Monsalve apareció en pantalla por vez primera, con el ojo izquierdo maquillado e interpretando a un personaje que capturó la atención de buena parte del público infantil de los años 80: Juan Corazón. Ya trascurrieron 30 desde que se inició en las tablas y ya los celebró con su regreso al mundo del espectáculo de la mano de su personaje, Roger De Bris, en el musical Los productores

Lorena Rodríguez Morales

El Hatillo. Rafael Monsalve en un local cualquiera. Por la puerta pasa un joven veinteañero y atlético. Más que atlético: músculos bien desarrollados y definidos, porte severo, timbre de voz bastante grueso. No sólo parecía un deportista profesional, lo era. Campeón de renombre, además. Intercambia algunas palabras con el encargado de la tienda y este – quien ya lo conocía – llama a Rafael a viva voz...
-¡Epa, Rafa! Es que este chamo te quiere conocer... – Monsalve se acerca.
- Disculpa pana – dice el joven, con voz de bajo – ¿tú eras Juan Corazón? – Rafael asiente con la cabeza.
-¡Pana!¡Pana! No puede ser... ¡Tú eras mi ídolo!... Pana, o sea, ¿yo te puedo dar un abrazo?

Es sólo una de las muchas anécdotas que recoge Rafael Monsalve como producto de la época más mediática de su vida. Una temporada de 8 años en la que le dio vida a un chamo que cantaba canciones infantiles con ritmos de moda, vestía jeans, sweters de colores brillantes y lucía, orgulloso, su ojo pintado con un corazón rodeado por lentejuelas. Extraño símbolo para un payaso de la época.
Y es que allí está la clave. Rafael Monsalve quería alejarse del modelo circense. “Siempre he pensado que los payasos son demasiado tontos. Los niños son seres muy sabios como para intentar llamar su atención con torpezas y voz nasal. Sin embargo, necesitaba un sello que le diera color a la imagen del personaje. Entonces surgió lo del corazón, como una forma de decir que a través de los ojos puedes ver más profundamente a las personas”. Esa es la razón por la que siempre pintaba su ojo izquierdo, en línea recta con su corazón.

El personaje, tal como recuerda Monsalve, nació en la imaginación de su ex-manager, quien un día lo vio trabajando con niños y le hizo la propuesta. Para ese entonces, Rafael hacía teatro infantil. “Desde pequeño entré en la Escuela Nacional de Teatro, porque tenía el sueño de ser actor de telenovelas. Pero debo confesar que nunca serví para eso. Lo mío eran las caracterizaciones, así que poco a poco me fui dedicando a las obras para niños. Allí me descubrieron, me hicieron la propuesta y de la noche a la mañana me vi en medio de un estudio grabando un LP, con un programa en RCTV y haciendo conciertos por todo el país, incluso, en Nueva York”.
Juan Corazón fue, definitivamente, un éxito que vio su fin en 1992 por desavenencias con el creador del personaje. Ante las cámaras de Telemundo Juan retiró el corazón de su ojo izquierdo y le dijo adiós al mundo fantástico en que había sumergido a Rafael Monsalve hasta el momento. “Me deprimí mucho... mucho, pero tenía que seguir adelante. Me siento muy agradecido cada vez que se me acercan hombres y mujeres adultos, quienes todavía recuerdan con tanto cariño a un personaje que marcó su infancia y que en mi alma es eterno: Juan Corazón”.

De nuevo en escena
Rafael Monsalve continuó en el espectáculo. Sólo que ahora era otro el protagonista. Sus capacidades vocales le brindaban nuevas posibilidades en el mundo de los doblajes. Son muchos los dibujos animados marcados por su timbre, así como películas y telenovelas de Brasil. Sin embargo, la caracterización que le ha otorgado mayor reconocimiento internacional ha sido, sin duda, la de Yakko Warner, de Animaniacs. “Ya tengo 25 años en esto, y es algo que me fascina”.
En paralelo, formó parte del Comando sorpresa del programa Atrévete a soñar, que transmitía RCTV; montó la obra infantil El Principito y dirigió el espectáculo de Estelita del Llano, Yo soy la Lupe. Fuera del show business, abrió una empresa de catering.
En 2008 se cumplían 30 años de su incursión en el teatro. Monsalve añoraba. Y un buen día, sonó el teléfono: unos muchachitos de Producciones Palo de Agua querían hacerle una propuesta. Meses después, Rafael celebraba esas tres décadas sobre el escenario del Aula Magna de la UCV, interpretando un papel osado, “que me puso a temblar, desde el principio hasta el final”, admitió.
“Aceptar hacer Roger Elizabeth De Bris, en Los Productores, era una gran responsabilidad. Hablamos de un personaje muy rico, porque no se trata de la loca típica del estereotipo venezolano. Roger es una persona seria, bueno como el pan, que cree profundamente en la gente y que se comporta como una mamá gallina con su equipo de trabajo... es un protector. Los ama como a una familia. Se trata de un tipo ingenuo pero divo, que quiere hacer magia continuamente y a eso se debe su visión del teatro”.
Quizás en eso se parecen: en la pasión por la fantasía de la escena. “Lo que me fascina del teatro es tener la posibilidad de hacer de un espacio vacío, un todo; de un personaje que no existe, un ser humano; crear una atmósfera con emociones en un lugar frío y que todo eso lo puedas tejer tú mismo. Eso es magia”.

Un capítulo más
Los productores le permitió a Monsalve – según admite – reaprender a valorarse y respetarse, a ser osado y valiente. Lo ayudó a redescubrir su madera. Lo colocó, nuevamente, frente a los medios de comunicación. Y le dio, también, un capítulo más para narrar...

Altamira. Salón de ensayos del musical. Un par de jóvenes veinteañeras se acercan. Una de ellas repertorista de la obra. La otra, miembro del ensamble. Ambas, hermanas. Entre manos traen un disco. Para más señas, un LP: era un álbum en vinil de Juan Corazón... intacto.
En la esquina superior izquierda y en tinta verde, un autógrafo del cantante reposaba sobre la carátula por poco más de dos décadas. De nuevo en sus manos y con la misma caligrafía, Roger De Bris se transmuta en el eterno Juan para firmar otra vez aquel objeto que había quebrantado las leyes del tiempo, trastocándolo, convirtiéndolo, alimentándolo.
El punto final de aquel texto, del puño y letra de Monsalve, terminó convertido en corazón.

miércoles, 7 de mayo de 2008

Eva Mendes será la musa de Jakubowicz




Tras un largo período de insistencia, Jonathan Jakubowicz, director de Secuestro Express (2005), reveló cuál será el cartel principal de la versión cinematográfica de La reina del Sur, novela del español Arturo Pérez-Reverte.
La bella y sensual Eva Mendes será Teresa, una mexicana que viaja a España después del asesinato de su pareja a manos de un narcotraficante. En su camino hacia la venganza, Teresa se convertirá en líder de un cartel de la droga.
El ganador del Oscar Ben Kingsley dará vida a un empresario ruso, y el joven Josh Harnett será un marine que termina enredado en el negocio del tráfico de drogas en la zona del Mediterráneo.
Jakubowicz conocio a Eva Mendes en el rojade de Once Upon a Time in Mexico dirigida por Robert Rodríguez, con quien ha tenido muy buenas relaciones desde Secuestro. Según el venezolano, Hartnett lo contactó personalmente luego de ver su ópera prima, "teníamos rato buscando material para trabajar juntos", señaló. Mientras que a Kingsley sencillamente le gustó el guión y Secuestro, y está casado con una latina, la modelo brasileña Daniela Barbosa de Carneiro, por lo que según Jakubowicz, "entiende este rollo muy bien".
"Todo el mundo cobrará mucho menos de lo que normalmente cobra, es un proyecto muy especial y todos están haciendo un esfuerzo por lograr que se realice", informó el realizador, que coincidió con la productora Elizabeth Avellán, también venezolana. "Este proyecto ha sido una labor de amor para nosotros los involucrados y estamos encantados de tener a Essential y a Winchester como socios, además de un reparto tan sexy y talentoso que deleitará a los fanáticos de la novela de Arturo", dijo quien fuera esposa de Robert Rodríguez.
Jakubowicz adelantó también que el equipo de producción está en conversaciones con Taboo, el mexicano del grupo The Black Eyed Peas. Igualmente, con la azteca Ana de la Reguera, quien originalmente figuraba como opción para ser Teresa; ahora sería Sandra, la mejor amiga de La Reina.
El joven realizador trata de convencer al mismísimo Pérez-Reverte para que haga una aparición en su película. "Arturo es muy respetuoso del proceso cinematográfico y sólo pide que se me deje hacer la película que yo quiero. Pero sin duda intentaré que esté presente en todas las decisiones importantes, es un enorme privilegio para mí".
No está descartado que participe talento venezolano, aunque la prioridad para los personajes de latinos será para actores mexicanos; tampoco está descartada la posibilidad de rodar en Venezuela, aunque las principales locaciones serán México, España y Marruecos.
Jakubowicz espera promocionar fuertemente el proyecto en Cannes y si todo sale bien iniciaría la preproducción en junio, el rodaje en septiembre, para estrenar el año que viene.
El realizador aspira que su nueva película, "guste al público, que trascienda, que mueva a la gente y los haga sentir vainas nuevas... que sea adictiva", y agregó: "Tengo mucho tiempo trabajando el guión de esta película, confío mucho en que le va a gustar a todo el que le gustó 'Secuestro".
Entre las preguntas que le formulé vía email, le hice una en tono de broma: "¿No necesitas alguien que te haga la prensa en EEUU o un recogecables?", a lo que me respondió: "¡Seguro, el único requisito es nunca haber trabajado en la Villa del Cine!".

Lo que publicó Variety
La entrevista en El Universal
Trailer Secuestro Express









viernes, 2 de mayo de 2008

¡Bravo, por Fernando Gómez!



Fernando Gómez en la lectura dramatizada de Barcelona, mapa de sombras (Foto. Nicola Rocco)


Prometí que iba a publicar algo sobre la naciente Fundación Fernando Gómez y aquí va. Desgraciadamente a la rueda de prensa que ofrecieron los fundadores, asistió el representante de un solo medio, es decir, yo, por lo que me parece importante que se difunda a través de este y todos los canales posibles.
En primer lugar es un gran acierto darle a la Fundación el nombre del actor con más años de trayectoria en el teatro venezolano. Fernando Gómez tiene 92 años de vida y ha dedicado 72 a las tablas. Lo impresionante es que este señor está como un roble, aún actúa y tiene una lucidez envidiable. De hecho, él fue uno de los que encabezó la rueda de prensa a la que también asistieron Luigi Sciamanna, principal promotor de la idea, y Carlos Silva, quien fuera presidente de la Casa del Artista (2004-2007), y ahora conducirá la nueva fundación.
Luego, es importante que esté entre los objetivos de la institución, contribuir a crear en Venezuela un sistema de seguridad social para el artista, además de la entrega –cada 13 de marzo, cumpleaños del maestro—de un premio que servirá como reconocimiento a la gente del sector, así como la excusa perfecta para el encuentro.
“Lo que nos une es una idea, un hombre que sentimos que nos representa a todos”, dijo para comenzar Sciamanna, quien agregó: “En una época en la que se pierden salas, premios, crítica, celebramos esta oportunidad de reconocernos, encontrarnos a nosotros mismos”.
Por lo pronto, la Fundación funcionará en la casa de Gómez en el Marqués, pero con la sumatoria de voluntades y capitales públicos y privados, seguramente encontrarán otra sede. Carlos Silva se puso a la orden de todos los artistas, recordando que nunca ha respondido a lineamientos políticos, y hasta dio su número de contacto: 58-0424-1437629. Desde acá toda el éxito para esta iniciativa.